Luces TV

Biennale con corazón mexicano

29 julio, 2020

Con ‘Roma’, el mexicano Alfonso Cuarón se llevó el León de Oro.

 

RODOLFO G. ZUBIETA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- La relación entre México y los grandes festivales de cine es ampliamente conocida, sin embargo, ningún idilio ha durado tanto como el que el cine nacional ha construido con Venecia.

Desde su creación en 1932, La Biennale se ha dedicado a reconocer lo mejor del Séptimo Arte mundial, convirtiéndose en un trampolín para artistas únicos e industrias que, de otra forma, quedarían relegadas a sus respectivos mercados locales.

Con la inclusión este año de Michel Franco y su filme Nuevo Orden en la Selección Oficial; de Yulene Olaizola con Selva Trágica, en la sección Horizontes, y de 50 o Dos Ballenas se Encuentran en la Playa, de Jorge Cuchí, en la Semana de la Crítica, esa complicidad se refrenda una vez más.

Ya sea con proyecciones especiales, retrospectivas, homenajes a la trayectoria (Arturo Ripstein recibió uno en 2015), y gran presencia en categorías de renombre, México siempre ha sido fiel a Venecia, y esta línea del tiempo es prueba de ello.

 

GRAN AMISTAD

La primera mención del País se remonta a la segunda edición de La Biennale, celebrada en 1934. El actor estadounidense Wallace Beery ganó un premio por su papel de Pancho Villa en ¡Viva Villa!

Cuatro años después, México debutó a lo grande en el festival gracias a Allá en el Rancho Grande, de Fernando de Fuentes, que recibió una Mención Especial en la gala y le dio el primer premio importante a México: Mejor Cinematografía, para Gabriel Figueroa. Su productor, Alfonso Rivas Bustamante, fue el primer mexicano miembro del jurado.

En 1947, cinco filmes mexicanos forman parte de la competencia: Enamorada y La Perla, ambas de Emilio “El Indio” Fernández (Gabriel Figueroa gana por Mejor Cinematografía); La Mujer de Todos y Crepúsculo, las dos de Julio Bracho, y La Selva de Fuego, de Fernando de Fuentes.

En 1948, “El Indio” regresó a dar batalla con Maclovia, que perdió el Gran Premio Internacional (aún no se conocía como León de Oro) ante Hamlet, de Laurence Olivier.

Gabriel Figueroa se agencia su tercer premio en el certamen a Mejor Cinematografía, por su trabajo en La Malquerida, de “El Indio” Fernández, en 1949.

En 1953, para la edición 14, regresa el País a la competencia con la coproducción México-Francia Los Orgullosos, codirigida por Yves Allégret y Rafael E. Portas. La película gana un León de Bronce.

El año siguiente, cuatro producciones se cuelan en la selección principal: Camelia, de Roberto Gavaldón; Raíces, de Benito Alazraki; La Rebelión de los Colgados, de Alberto B. Crevenna y Emilio “El Indio” Fernández, y El Río y la Muerte, de Luis Buñuel. Ninguna triunfa.

Para la edición 16 (1955), “El Indio” vuelve por quinta ocasión a la justa fílmica con La Tierra del Fuego se Paga, la cual se enfrenta a Después de la Tormenta, de Roberto Gavaldón.

En 1956, ¡Torero!, de Carlos Velo, logra una mención especial en la entrega de la Copa Volpi.

Tras una ausencia de casi 10 años, México vuelve a brillar en Venecia con Simón del Desierto, de Luis Buñuel. Es el primer gran Éxito del País al llevarse un Premio Especial del Jurado y el FIPRESCI.

Para la edición 28, en 1967, el reconocido novelista mexicano Carlos Fuentes se vuelve parte del jurado, que le otorga el León de Oro a Luis Buñuel y su largometraje francés Bella de Día.

De 1969 a 1979 no hubo jurado ni competencia oficial. En 1982 se empiezan a dar galardones especiales. Este año, Luis Buñuel se lleva un León de Oro Honorario.

Luego de 26 años sin filmes o artistas mexicanos presentando obras en Venecia, en 1993 la cineasta María Novaro logra exhibir en la sección Ventana de Imágenes su cinta Otoñal.

En la edición número 52, celebrada en 1995, México se reinserta en la competencia oficial, con Sin Remitente, de Carlos Carrera. Inicia una revaloración del cine nacional en el extranjero.

El año siguiente, Arturo Ripstein, quien ya había presentado varias de sus cintas en Europa, entra a la competencia oficial con Profundo Carmesí. La cinta se lleva varios premios: Mejor Música Original (David Mansfield), Guion Original y Diseño de Sets, ambos para Paz Alicia Garciadiego.

Gracias a su reputación, Ripstein regresa a Venecia en 1999, ahora como miembro del jurado.

La edición 58 del Festival de Venecia (2001) fue la primera incursión de Alfonso Cuarón en la gala, al colar Y Tu Mamá También en la justa oficial. Gael García Bernal y Diego Luna se llevan el Premio Marcello Mastroianni por su actuación, y el Mejor Guion va para Alfonso y Carlos Cuarón.

Un año después, Ripstein vuelve para llevarse una Mención Especial del Premio San Marco para La Virgen de la Lujuria.

En 2003, Lorenza Manrique entra al concurso de cortometrajes con El Excusado, mientras que Alejandro González Iñárritu consigue con 21 Gramos su primera mención en la Selección Oficial.

El año siguiente, Cuarón se vuelve el presidente del jurado de la sección Horizontes. En la competencia de cortos participa Chamaco, de Tim Parsa.

El director Jesús-Mario Lozano presenta en 2005 su filme Así, la historia de un joven narrada en fragmentos de 32 segundos, en la Semana de la Crítica.

Guillermo del Toro es jurado de la sección Ópera Prima en 2006; Paul Leduc lleva Cobrador: In God We Trust a Horizontes, y Cuarón regresa a la competencia oficial con Niños del Hombre, que se lleva dos premios: Mejor Cinematografía para Emmanuel Lubezki, y el especial Lanterna Magica.

En 2007, Iñárritu se suma al jurado principal; Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán presentan Cochochi en Horizontes; en Venice Days, Rodrigo Plá recibe tres premios por La Zona. El gran ganador es Rodrigo Prieto: se lleva Mejor Cinematografía por Crimen y Lujuria, de Ang Lee.

2008 le otorga a Guillermo Arriaga su acceso a la competencia oficial, con Lejos de la Tierra Quemada; triunfa Carlos Armella con el corto Tierra y Pan; brilla Gerardo Naranjo en Horizontes con Voy a Explotar, y Eugenio Polgovsky sorprende con su documental Los Herederos.

Arriaga regresa en 2010 como miembro del jurado (y presenta su corto El Pozo); la coproducción Chile-México-Alemania, Post Mortem, de Pablo Larraín, va a competencia; en Horizontes, Jean Gentil y Verano de Goliat son premiadas; Marcelino Islas lleva Martha a la Semana de la Crítica.

En 2011, Kyzza Terrazas presenta El Lenguaje de los Machetes en la Semana de la Crítica, y el año siguiente, Natalia Beristáin hace lo mismo con No Quiero Dormir Sola, mientras que Carlos Armella exhibe su corto Las Manos Limpias, y Emilio Maillé su documental Miradas Múltiples.

2013 puso a Amat Escalante como jurado de Ópera Prima; Cuarón presentó Gravedad fuera de competencia (aún así, logró un premio especial); David Pablos llevó La Vida Después a Horizontes.

Para la edición 71, González Iñárritu compite por el León de Oro con Birdman (ganó cuatro premios especiales), y su ex colaborador, Guillermo Arriaga, llevó su tándem Words With Gods.

Cuarón retorna como presidente del jurado en 2015; la coproducción Venezuela-México, Desde Allá, de Lorenzo Vigas y coescrita por Arriaga, gana el León de Oro; Mariana Arriaga compite con su corto En Defensa Propia, y Rodrigo Plá lleva Un Monstruo de mil Cabezas.

La edición 73 recibe en la competencia oficial a Amat Escalante con La Región Salvaje, que le otorga el León de Plata como Mejor Director.

Michel Franco llegó a Venecia 74 como miembro del jurado principal, y Guillermo del Toro consigue el León de Oro por La Forma del Agua, que se lleva otros cuatro premios especiales.

Del Toro es nombrado presidente del jurado en 2018. Nuestro Tiempo, de Carlos Reygadas, y Roma, de Cuarón, se enfrentan en la Selección Oficial. Roma gana el León de Oro, dando a México su segundo galardón consecutivo. Salma Hayek recibe un premio especial por su carrera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos