Luces TV

Israel no pudo hacer historia y su nave espacial se estrelló en la Luna

12 abril, 2019

La primera nave espacial de Israel no logró descender en la Luna, después de haber despegado el 21 de febrero último desde Cabo Cañaveral, en Florida, EEUU, y haber recorrido más de 6,5 millones de kilómetros hasta la órbita lunar.

Beresheet, construida por SpaceIL e Israel Aerospace Industries (IAI), tuvo como objetivo convertirse en la primera nave israelí y la primera misión financiada de forma privada en aterrizar suavemente en la Luna. Pero el pequeño robot no pudo hacerlo, y se estrelló contra la superficie selenita a las 16:25 hora argentina.
Tras comenzar su maniobra final de aterrizaje a las 16:10 hora argentina, la aeronave no tripulada, de 585 kilos de peso y 1,5 metros, que costó 100 millones de dólares, inició un proceso calificado por los ingenieros de la IAI como “un camino de no retorno”, pero perdió su motor principal, se encaminó hacia un descenso incontrolado y se estrelló contra la superficie lunar sin poder cumplir existosamente su misión.
Los ingenieros de la IAI, que controlaban y contemplaban el proceso de aterrizaje desde su base en Yehud, en el centro de Israel, comunicaron en vivo que la operación había fracasado ante un público expectante en todo el mundo.

El control de la misión afirmó que perdió las comunicaciones con la nave espacial cuando estaba a unos 149 metros sobre la superficie de la Luna.

“Tuvimos una falla en la nave espacial, desafortunadamente no hemos logrado aterrizar con éxito”, dijo Opher Doron, el gerente general de IAI, durante una transmisión en vivo desde el control de la misión. “Es un gran logro hasta ahora”, completó.
“Si al principio no tiene éxito, intente nuevamente”, enfatizó el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien observó el intento de aterrizaje de Beresheet desde el centro de control de SpaceIL en Yehud, Israel, y posteriormente buscó imprimir optimismo y esperanza frente a la desazón reinante entre los técnicos y científicos, y también a una nación expectante.

Y es que Israel no pudo finalmente integrar el exclusivo club de naciones que lograron posarse en la Luna, que siguen siendo tres, todas ellas superpotencias: la Unión Soviética, los Estados Unidos y China.

La nave espacial fue nombrada Beresheet, la palabra hebrea para “principio” y Génesis, el primer libro del Antiguo Testamento. Aunque no logró posarse en la Luna, logró mucho en su corta vida.
La misión encabezada por la organización sin fines de lucro SpaceIL, aunque falló, está destinada a aumentar el orgullo nacional y crear un “efecto Apolo”, para inspirar a las generaciones futuras a realizar estudios en los campos de la ciencia y la tecnología.

Si conseguía llegar a la superficie lunar, Beresheet debía medir el campo magnético del satélite y tomar imágenes y videos, gracias a estar equipada con cámaras, sensores magnéticos y transmisores para enviar la información a la Tierra.

También llevaba una cápsula del tiempo con archivos digitales del tamaño de una moneda que incluía una Torá (Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia), dibujos hechos por alumnos israelíes, una copia del himno nacional y una bandera de Israel, así como literatura, fotos y canciones israelíes.

La expectativa en Israel era enorme por el alunizaje que no fue. Millones de personas seguían ansiosas frente a las pantallas de sus computadoras y celulares los movimientos finales de la nave espacial, que tenía programado estar operativa solamente 72 horas en la Luna.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos